Dicen que allí se esconde Putin.
Y me pregunto yo, dónde irán los asesinos cubanos, los chivatos, los torturadores, los policías que abusan de niños y mujeres, donde irán los cómplices del régimen cubano cuando no exista más ese régimen cubano?
Porque vamos a ser claros, el desmoronamiento es evidente, público y espero que inmediato.
En los últimos tiempos, escasos últimos tiempos, se están publicando fotos, nombres y datos constatados de los del club Villa Marista, por ejemplo. Ese club social que ha despojado de su ser a tantos y tantos cubanos, dejándolos desnudos, destrozados y encarcelados, o libres y muertos. Es como un apéndice nacional de la destrucción, patentada por el castrismo, exportada y silenciada por tantos y tantos cómplices que firman contratos con el gobierno cubano mientras masajean el culo de una mulata menor de edad con una mano y con la otra sostienen un mojito. Y con el cerebro idean campañas para garantizar sus hoteles y sus vicios.
Digamos que hablo de fútbol?
Dónde está ese búnker malditos bastardos, cuántos caben, habrá ya cámaras de torturas garantizadas?
Porque cuando llegue el sálvese quien pueda, os vais a pisar el alma para poner a salvo la pulsera falsa de Pandora que le comprasteis a uno que recibía remesas de un gusano al que escupiste en los 80.
Español con cubano mezclado, porque me da la gana, porque llevo más años aquí que en mi tierra y aún así me chupo y mi piel sabe a Playas del Este.
Escúpannos, rompan astas de banderas sobre nosotros, manden ejércitos de comunistas que reniegan públicamente de ustedes pero que firman con la dignidad sus traiciones, sigan con sus adoctrinados exportados con vocabulario de manual, invadan el mundo, pero entre medias, hagan un nuevo censo, porque de once millones les quedan cinco, y tienen cuatro millones presos entre cárceles y vigilancias, y puede, quizás, que se queden solos y que hasta el tal Maduro se venda a los yumas porque le sobra petróleo.
Un escrito caótico para tiempos caóticos de búnkeres y muerte.
Apúntense en la lista, que no habrá paz para los malvados. Se van a matar entre ustedes mismos.

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